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domingo, julio 05, 2009

Mi curso de verano

Acabo de volver a lo que ahora llamo casa, a San Francisco. He estado una semana en España y como siempre sin parar. Pero ha sido una semana muy importante para mí.

Durante la carrera siempre espera ansioso esa edición del periódico que traía el anuncio a página completa de los cursos de Verano de la UIMP. Recuerdo cómo acabados los exámenes, tirao en el césped de la piscina de siempre, a la sombra del plátano que me ha visto crecer, descubría impaciente los temas de actualidad sobre los que la Menéndez Pelayo convocaba sus cursos. No tenía un duro siempre tenía que pedir alguna beca, del Santander, o de la propia Universidad. Me lo pasaba de cine, era como disfrutar de la pura tradición académica donde expertos hablaban de temas y te dejaban preguntar, con las tardes libres para irte a la playa y las noches de verano que siempre te traían a alguien nuevo que descubrir. El segundo Centenario de la Revolución francesa, la Tradición de las Artes Liberales, El desafío de Europa… aún guardo los diplomas en una carpeta como si fueran pasaportes necesarios para un éxito seguro.

Esta semana he dirigido mi primer curso en la UIMP. Invitado por el Rector, Salvador Ordoñez, increíble persona y mejor académico, he organizado el primer encuentro sobre los Desafíos de la Empresa española para competir en los EE.UU. Lo he hecho al amparo de mi nueva empresa StepOne y con la ayuda imprescindible de Fernando Saavedra y de la Fundación Alfonso Martín Escudero. No quiero hablar de lo que ha molado el curso, sino del placer maravilloso de verme sentado en esas aulas donde hacer 15 años fui alumno y ahora mi nombre está en el recuadro de Director del curso. Bajaba por las escaleras del palacio de la Magdalena, en el fondo el Cantábrico raso en un maravilloso día de verano en Santander y pensaba en la enorme suerte de estar viviendo aquello.

Coincidí con Felipe González, quién utilizó nuestra sala para su charla y no quitaron los carteles de StepOne de los micrófonos. Nos hizo una estupenda publicidad :)


Al acabar el curso, con la intención que parece nunca cumplirse de descansar, me alojé unos días en la Posada Los Cautivos, hogar y sueño de Inma Fernández, a la que conozco a través del este Blog y que se ha empeñado en que no faltara de nada, como si uno en su casa necesitase mucho. Recomiendo una parada en su Posada si estás por el norte.

Manuel y su hijo David, a los que conocí hace algunos meses en uno de mis viajes a Santander, me llevaron el último día a ver un lago desaparecido en los Picos de Europa, el lago de Ándara, que están intentando recuperar. Además nos aventuramos a recorrer los oscuros pasadizos de una mina abandonada, de la mano del auténtico de Rubén, hijo de pastores, que vive para y por esas montañas.

Me gusta España y la echo de menos, pero cada vez estoy más a gusto en esta ciudad que ahora llamo a casa.

domingo, junio 21, 2009

un adiós especial

Estamos acostumbrados a celebrar o darle importancia a las cosas que convencionalmente han venido siendo importantes: los cumpleaños, el final de la carrera, la despedida de un trabajo, las bodas de plata... pero hoy he pensado que deberíamos darle una importancia más ceremoniosa a acciones que nos pasan desapercibidas.

Hace unas semanas tuve que reemplazar la tarjeta SIM de mi móvil de España.

Una tarjeta que me dieron con mi primer móvil hace casi 10 años, cuando empezábamos con idealista. Una tarjeta que ha conocido 1 móvil de Motorola y 7 de Nokia. Una tarjeta que ha sido testigo mudo de conversaciones importántisimas en mi vida, con mis padres, con mis amigos, con mis socios, con mis parejas. Una tarjeta que ha procesado los miles de mensajes de texto; algunos ansiosos, otros divertidos, algunos cortos, otros tan largos que deberían haber sido emails. Una tarjeta que me ha permitido hablar por teléfono desde los picos de los Alpes, la costa de Turquía, el desierto del Sahara, la costa de Senegal, el sur de Japón, la plaza Roja de Moscú o la selva de Brasil. Una tarjeta que aún tiene el logotipo antiguo de Movistar.


Me gustaría dedicarle un adiós especial en este momento que me dispongo a tirarla a la basura. Solo ella sabe todo lo que juntos hemos pasado :)

sábado, junio 20, 2009

anatomía de un instante

Sentado en un banco de la terraza del café tocayo de mi barrio, ordenador en mano, no puedo dejar de pensar en el libro que me he terminado esta mañana.

Hay pocos momentos de mayor satisfacción mezclada de melancolía como el de terminar un libro. Mi dislexia ha hecho que leer me cueste un poco; leo despacio, y son muchas las ocasiones en las que tengo que leer las frases dos veces para comprender lo que dicen, los tiempos verbales no me cuadran y es habitual entender una palabra en lugar de otra. Desde siempre acabar un libro ha sido un desafío. Como el mediocre corredor de maratón que sabe que no puede pasar de 10km a la hora, yo sé que por mucho que lo intente no puedo estar más de una hora seguida leyendo y que si puedo con 30 páginas ya es mucho. La última página del libro se convierte en un número mítico, el mojón del éxito, la meta a la que solo llegaré después de un buen esfuerzo.

Lo bueno de la edad es que no te tienes que acabar todos los libros que empiezas; solo los que te gustan. El reto de llegar al final se convierte en un placer doloroso. Aún recuerdo cómo la impuesta disciplina de la lectura me hacía tragarme imposibles libros de Rafael Sánchez Ferlosio. Es toda una liberación cuando eliminas la culpabilidad de haberte comprado un libro y abandonarlo en la página 37.

Pues esta mañana a eso de las 9 y media, comenzaba la página 437 con la que acaba el libro de Javier Cercas, Anatomía de un instante. Libro que quiso ser una novela del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, y acabó siendo un ensayo. Tiene alguna falta de rigor, pero me ha encantado la forma en que conecta mucho de lo que ya sabíamos: la transición, Suárez, El Rey, Carrillo, Armada, Milans y Tejero... pero lo que más me gusta es cómo hace precisamente lo que muy bien describe el título: analiza y se recrea en el infinito intervalo de los segundos en los que los guardias civiles que acaban de entrar en el congreso acribillan el techo y todos los miembros de la cámara se tiran al suelo mientras Suárez y Carrillo permanecen erguidos en sus escaños.

A parte de un estupendo repaso a los personajes y momentos de la transición, me fascina cómo describe ese instante, donde el miedo hace obedecer al resto de los diputados tirándose al suelo, y a Suárez el miedo le agarrota en su asiento. Cercas lo describe como un político puro con inteligencia natural, coraje, serenidad, garra, astucia, resistencia, sanidad de los instintos y capacidad para conciliar lo inconciliable; por otro lado lo describe como impulsivo, inquieto, con falta de escrúpulos, talento para el engaño, vulgaridad en las ideas y ausencia de personalidad definida, cuyo secreto es que carece de secreto.

Yo sigo fascinado con la historia de este personaje que en mi infancia fue un modelo de muchas cosas y del que ya nos queda poco.


viernes, junio 19, 2009

lo que quiero ser de mayor

En los últimos meses he colaborado con un par de proyectos de dos valientes de la vida. Un chico y una chica.

El chico se llama Olly Hicks, tiene 27 años y hace cuatro fue la primera persona en remar solo desde Estados Unidos a Inglaterra. En este momento está en los mares de Nueva Zelanda intentado la proeza de dar una vuelta de 18,000 millas alrededor de la Antártica sin parar. Desde Google le hemos ayudado con la tecnología y no solo le podemos seguir en un mapa de Google, sino que nos manda vídeos y hace blogs posts a lo largo del camino.


La chica es Roz Savage, de 42 años. A los 33 dejó a su marido, su trabajo de ejecutiva, lo vendió todo y se empeñó en cruzar el Atlántico también remando. Lo consiguió y ahora está cruzando el Pacífico. Hace un par de semanas la despedimos desde las costas de Hawaii. También utiliza la tecnología de Google, Blogea, Twittea, mantiene su perfil en Facebook y nos manda vídeos y la podemos seguir en este mapa.



Cuando les conoces en persona descubres que están hechos de otra madera. Son valientes y están llenos de vida. Una suerte haberles conocido.

lo que tiene ser un poco obsesivo

Sin duda alguna soy un poco obsesivo. Cuando me empeño en que algo tiene que ser de una determinada manera, no cejo en el empeño.

Me obsesiono con pequeñas cosas, con la gente y con los problemas. Como algo me preocupe, elaboro complejos razonamientos que en peligrosos soliloquios yo mismo refuerzo con sucesivas iteraciones.

Como muestra de todo ello, este fin de semana pasado he conseguido un objetivo que tenía desde hace tiempo: el de tener mi biblioteca de iTunes completa y organizada. 392 álbumes, 11 días de canciones y 38 Gigas de disco duro, todos con sus carátulas originales, su título completo, su autor, sus campos rellenos. Un gusto sincronizar con el iPhone y haberme desecho del icono genérico de las corcheas anónimas que hasta hace poco inundaba mi iTunes.



Lo malo es cuando de uno de estos días el cloud computing me haga replantear la organización de mi música de nuevo y sea historia lo de guardar la música en tu ordenador :)

martes, junio 16, 2009

guada jurgolista

Nunca me gustó el fútbol. Mi padre me llavaba a los partidos de la Unión Deportiva Salamanca, mi madre me hacía bufandas blanquinegras, pero nada que a mí lo que me molaba era el hockey sobre patines... por los patines claro.

A la que sí parece que se le da bien es a mi hermana Guadalupe. Parece que el BBVA en un alarde de corporativismo con un claro sesgo masculino, se ha llevado a sus directivos a pegar unos chutes de balonpié.

viernes, mayo 15, 2009

Una de las mías

Llegué el jueves a San Francisco después de un periplo de casi 3 semanas: Londres, Estambul, Dubai y 6 ciudades españolas. Menos mal que ha sido llegar y tener un fin de semana super relajado y con un tiempo estupendo.

Mi parada más esperada del viaje era Dubai. Es increíble que el hombre haya podido construir semejante aberración urbanística en la mitad del desierto. La verdad es que impresiona nada más llegar. Nos quedamos el hotel Jumeirah Beach, esta era la vista desde mi habitación


Bancos, hoteles de lujo, arena del desierto y un calor que hace a Sevilla un paraíso primaveral sorprenden al que llega por primera vez a Dubai. No estuve mucho tiempo, pero pude comprobar la extravagancia del lugar. Es como Las Vegas, pero en medio oriente y sin casinos.

Me tenía que volver pronto pues empezaban en el España los eventos del día del emprendedor y me habían invitado a varias conferencias. La primera de ellas en Navarra.

En principio estaba todo en orden, cogía un vuelo desde Dubai a Madrid, haciendo escala en Frankfurt, pues no hay vuelo directo. La conexión estaba un poco justa de tiempo, pero en principio no habría problema... bueno pues lo hubo. Llegué a mi puerta de embarque para Madrid cuando cerraban el vuelo. Las azafatas de Lufthansa haciendo gala de la compresión y flexibilidad que les caracteriza, prefirieron esperar 20 minutos a que sacasen mi maleta del avión que a dejarme subir... el caso es que perdí mi avión y era el último para España de ese día.

Mi conferencia en Pamplona era a las 12 de la mañana. Después de una hora buscando posibles combinaciones que me permitiesen estar en la capital de San Fermín antes del medio día del día siguiente, comprobé que no había manera de llegar. Solo cabía una posibilidad... una locura... algo que no tenía mucho sentido: me metí en Google Maps y comprobé que Frankfurt estaba a 1.462 kilómetros de Pamplona, y que si eran las 10 de la noche, podría estar allí como a las 11 de la mañana si me cogía un taxi y paraba lo justo... hablé con los organizadores y prefirieron cubrir el coste de esta locura que no contar conmigo.

Me acerqué al primer taxi de la parada, por suerte un mercedes de aparente buen estado. Para mi sorpresa, el conductor turco se frotó las manos ante la oportunidad de no dormir durante una noche, pero no trabajar en una semana. Llamó a un compañero suyo también turco y en unos minutos estábamos en la autopista cruzando Europa de camino a Pamplona :)

Por supuesto, como en las operaciones militares y casi todo en la vida, nada salió como lo esperábamos: nos pararon en las dos aduanas, en la alemana y en la francesa y se nos reventó una rueda a las afueras de Orleans.

Cuando llegué a Pamplona y di la conferencia, me quedé pensando que no sabía muy bien por qué lo había hecho. Cualquiera en su sano juicio hubiese cancelado la conferencia, pero soy así. Por naturaleza, si hay una pequeña oportunidad por remota que sea, de conseguir algo, siempre lo voy a intentar, aunque la apuesta a veces no salga bien. No sé el tiempo que me durarán estas fuerzas, pero de momento parece que las sigo teniendo :)

domingo, mayo 10, 2009

dos perlas

Uno de mis principios es que si no te lo pasas bien tú, nadie lo hará por ti. Por lo que hay que hacer un esfuerzo. No vale con eso de que te gusta tu trabajo y con eso ya te lo pasas bien. Además hay que jugar y esforzarse por hacer cosas divertidas que no sean trabajo siempre que puedas.

Estaba en Londres hace un par de semanas y sin cortez ni pereza, me saque unas entradas para ver dos musicales. Dos musicales que hacía tiempo que quería ver.

Decía Rockefeller que no hay que desaprovechar una buena crisis, y no le faltaba razón. Hace dos años no solo no había ni una entrada para ver un buen musical, si no que era prohibitivas. Ahora no solo puedes comprar las entradas con un par de días de antelación, sino que te cuestan lo que un cine.

El primero que vi fue Billy Elliot. Desde que vi la peli tenía ganas de ver el musical, que fiel a la película muestra cómo un niño lleno de sueños y de ganas consigue lo que quiere, desde la autenticidad y el trabajo duro. Me encantó.

El otro fue como un milagro. Me enganché a los musicales cuando me empeñé en aprender bien inglés con 23 años, y los utilizaba para practicar la pronunciación y aprender vocabulario. Unos de mis preferidos fue Sunset Boulevard. Nunca lo pude ver en directo, pues no tenía dinero para comprarme las entradas primero, y luego cuando lo tuve ya no lo representaban. Caminando por las calles de Londres descubrí que estaba de nuevo en cartel, con una producción pequeña, pero me daba igual.

Me sabía el musical entero: mi boca seguía los labios de los actores en todas las canciones. Mi preferida, con la que se me puso la carne de gallina fue esta:

cumplir una promersa

Cuando llegué a Estados Unidos para trabajar en la central de Google, mi cometido principal era hacer a Google Maps número 1. Era complicado pues la competencia, MapsQuest, nos sacaba más del doble. Le dije a mi equipo de Norte América que si lo conseguíamos en menos de dos años les invitaba a un super viaje.

El superviaje era una semana en Lisboa en casa de mi amiga y estupenda creativa María Ulecia. Su casa que es realmente un hotel monísimo que lo ha llamado eso, mi casa en Lisboa.

Felices me las prometía yo por aquel entonces en cuanto a los dineros que Google destinaría a recompensar un duro trabajo de marketing. Las cosas habían cambiado mucho y de ninguna manera iba a quedar bien en momentos de crisis llevarme a mi equipo a Lisboa. Pero el caso es que mis chicos cumplieron con su parte, Google Maps fue número 1 en Estados Unidos en menos de dos años, y yo tenía que cumplir con la mía.

Entre un poco de dinero que conseguí de aquí y otro de allá, nos pudimos ir un par de días a los viñedos de Sonoma, al norte de San Francisco. Montamos en bici, bebimos unos caldos del lejano oeste y lo mejor, nos dimos un paseo en globo que jamás olvidaré. Era mi primera vez y fue toda una aventura.





Cumplir lo que prometes es importante. No solo tu palabra es más respetada, sino que te respetas tú más a ti mismo también.

jueves, abril 16, 2009

Viva la música! en internet

Cuando vas corriendo de un sitio para otro, y la agenda se te llena de cosas, existe el peligro de perderte momentos importantes. Esto es lo que casi me pasó ayer. Ha sido una paliza cogerme un avión desde San Francisco para estar solo una noche en Nueva York, pero ha merecido la pena.

Sentado al lado de uno de los fundadores de Google pude escuchar la primera sinfonía de Internet, representada por la primera orquestra de Internet: la YouTube Symphony Orquestra. Se me puso la piel de gallina cuando pensé en cómo después de año y medio de trabajo, una locura que nació de una manera muy peculiar, se había convertido en realidad.

Os cuento la historia: en noviembre de 2007 nos juntamos todos los marketineros de Google en un retiro en California. Yo organizaba este retiro y además de invitar a Lluis Bassat a dar una conferencia que fue un éxito, montamos una especie de Operación Triunfo para ideas de negocio. En este concurso, cualquiera podía presentar su proyecto durante 3 minutos, y un jurado les acribillaba a preguntas tratando de identificar si es era una buena idea o no. Tim Lee, de 23 años entonces, y en el puesto más junior en el que se puede estar en marketing en Google, presentó su idea de crear una orquestra a través de YouTube. Parecía una auténtica locura, pero después de pensarla un poco podría ser brillante.

Google decidió dotar a esta idea con presupuesto y 18 meses después ha sido realidad. Anoche fue un momento mágico. Para los enamorados de Internet, un momento histórico: 3,000 músicos de todo el mundo enviaron un video de YouTube tocando una pieza especialmente compuesta para la ocasión, un panel de expertos seleccionó a 200 de ellos, y el público de YouTube votó a los mejores de entre ellos. La orquestra tiene gente de todo el mundo, más de 70 países: China, Korean, Brasil, Francia, Italia, y por supuesto España.

Ayer conocí a los 3 españoles que fueron seleccionados y estaban radiantes de emoción. Robert Silla, David Barreda y Celso García. Celso decía: “normalmente estas cosas se hacen para ganar dinero y unos salen más beneficiados que otros, pero es que aquí gana todo el mundo, la música, Google, el Carnegie Hall y sobre todo nosotros!!!”. No le faltaba razón.

El concierto además estuvo amenizado con artistas de primer nivel de todo el mundo. Mi pieza preferida fue una Zarabanda de Bach, interpretada por Joshua Roman, mientras se proyectaba en la pared de Carnegie Hall unos de los vídeos más vistos en YouTube, el Women In Art.



Después del concierto, uno de los históricos VPs de Google y ahora responsable de YouTube, Salar Kamangar dio una copa en su casa y pude hablar con calma con Tan Dun, compositor de himnos olímpicos y encargado de escribir la primera sinfonía de Internet que se compuso espcialmente para esta Orquesta. Me contó cómo cuando la propusieron la idea, le parecía una auténtica locura, pero que cuando ayer hizo el estreno absoluto de su primera sinfonía para Internet, supo que de tontería tenía poco y que realmente era un momento histórico.

Yo lo pensé también: dentro de 150 años se representará esta sinfonía y se hablará de cómo la primera vez que se interpretó se hizo por una orquesta construida desde Internet para Internet. Lo dicho un momento único.




domingo, abril 12, 2009

una nueva diva en mi vida

Hace unos meses el ermitaño wanna be de Gustavo, empeñado en que yo descubra a nuevos talentos, me mandó un email escueto: tienes que ir al concierto de la audaz de Lily Allen, donde además están de telonores unos que se llaman Natalie Portman Saved Head, que sin duda deben el nombre al exceso que hizo la actriz con su pelo.

Fui y me lo pasé pipa. Los teloneros apenas rozando los 20 cada uno de ellos, son la pera, sobre todo la tía de la coleta.

No conocía mucho a Lily Allen y su música divertida, donde en cada canción te cuenta una historia de su vida, se ha convertido en mi gran descubrimiento de esta primavera. Entre tanto lío, viajes y decisiones qué tomar, es siempre un gusto, disfrutar de un poco de música nueva.

Enfermo como estoy con estas cosas de internet, al llegar a casa me puse a ver qué presencia tenía Lily en internet. Es una maestra! creo que debería dar clases en Stanford de cómo un artista de la canción debería tomarse el tema de internet en serio. Es la reina de MySpace, tiene página en YouTube, en FaceBook en Bebo y hasta mapa personalizado de Google con sus conciertos... que vaya aprendiendo el rey del pollo frito, que el internet no es una amezan, sino que para los que se ponen las pilas es una oportunidad.

Mi canción preferida es F**k You, que le dedicó hace un par de años al antiguo presidente de los Estados Unidos. Me partía viendo a miles de personas en San Francisco, de corazón en alto, siguendo a Lily, acordándose de Bush :)



Gracias Gustavo.

lunes, marzo 30, 2009

Mi primer terremoto

Llegué ayer de España donde he tenido una semana movidita: conferencias, reuniones y la presentación de mi último proyecto con el que estoy la mar de ilusionado.

Estoy en mi ordenador y de repente tiembla todo con un par de sacudidas. Al minuto, puedo ver en Google Maps, que ha sido un terremoto de intensidad 4.3


Hacer el mapa grande

Espero que no hayas muchos más, que a mí estas cosas me dan mucho miedo.

sábado, marzo 14, 2009

Fundamentalisamo y verdad

Cuando uno es inseguro, de provincias y con algún complejo, tiende a buscar ejemplos a seguir que le sirvan de guía y le marquen el camino. Este es mi caso. A medida que uno va creciendo y se va sintiendo más seguro, se deshace de los role models que no le sirven y busca unos nuevos. Me suena que Freud escribió mucho acerca del tema.

El caso es que llevo varios años siguiendo a 3 hombres de los que aprendo y que me sirven de guía y ejemplo. Uno es Warren Buffett, el otro Nassim Taleb y el tercero es George Soros. Los 3 han escrito un libro últimamente (W, N, G), los tres son llaneros solitarios y hablan de cosas parecidas. Los 3 coinciden en que no somos todo lo racionales que nos creemos. Pero lo más importante en lo que coinciden los 3 es en haber triunfado haciendo lo contrario de lo que parece que es lo correcto, creyendo sólo en la incapacidad del hombre de entender la realidad.

La verdad es que es un ejercicio divertido. La realidad es tan compleja y cambiante, que necesitamos de paradigmas, modelos, y fábulas que nos ayuden a explicarla para así tomar decisiones. Cuando estos artificios mentales que se saben mito y juegan a ser logo, que nacen de un conocimiento imperfecto pero crecen en ser fórmulas secretas, se convierten en verdades generalmente aceptadas, es cuando empiezan los problemas.

Lo malo no es que existan estos defectos de nuestro conocimiento. Lo malo es que estamos programados para seguir a la tribu, y nos cuesta mucho no hacer lo que los otros hacen.

Y es aquí donde está el problema. Cuando un juicio, una opinión, un experimento, que se ajusta a una coyuntura determinada se convierte en dogma, en verdad, en fórmula infalible. Cuando los modelos financieros toman decisiones. Cuando alguien es encumbrado por su éxito y se convierte en el jefe de su tribu y no se le rechista. Cuando el necesario diálogo kantiano de la razón práctica y la razón teórica se convierte en fundamentalismo… uff, menudo pisto que me acabo de tirar.

Este error de caer en fundamentalismos no nos queda tan lejos. No está reservado a musulmanes en el medio oriente o mormones en la planicie del midwest. Todos caemos en el enorme riesgo del fundamentalismo cuando creemos que el PP siempre tiene la razón, cuando diga lo que diga Zapatero, el tío es un genio, cuando leemos un artículo de un tipo emprendedor y con éxito y pensamos que es la pera. Es peligroso elevar a verdad conclusiones de un conocimiento por naturaleza siempre imperfecto.

Creo que hay que estar alerta de este fundamentalismo que nos acecha constantemente, y a los españoles más, que somos muy dados al dogmatismo de barra bar y a la pontificación testicular. Nuestro conocimiento es imperfecto, por mucho que lo intentemos, nunca, nunca sabremos qué pasa y por qué. Cualquier análisis de la realidad deber estar construido desde la humildad de no saberse en posesión de la verdad. La búsqueda de la verdad es un camino infructífero, con beneficios momentáneos y efímeros, y al que por el contrario no hay que renunciar por imposible que se sepa el esfuerzo.

Aquí la línea entre el escepticismo y el cinismo es muy fina. Muchos ante el reconocimiento de la volatilidad de la verdad, se aventuran a su abuso cayendo en el cinismo y su pareja manipulación de todo lo que toca: puesto que la verdad no existe todo vale. Muchos hacen esto sin saber si quiera que lo hacen. Otros, los escépticos, se desaniman y renuncian a no buscarla más ante el frustrante convencimiento de que nunca se llega a conocer. A mí me ayuda pensar que nunca sabré qué pasa y por qué, pero que el intentarlo, reajustando mi estrategia constantemente, me motiva.

Llevaba tiempo dándole vueltas al tema y quería ponerlo un poco blanco sobre negro, sabiendo que al hacerlo estoy corriendo mi propio riesgo de fundamentalismo… vamos que creo que me hecho la picha un lío.

jueves, marzo 12, 2009

un día especial

Siempre he sido un poco repelente. Ya lo decía mi hermana Teresa, mi prima Cristina y mis amigos del colegio: divertido y frívolo, pero también ratoncito de biblioteca que se empeñaba en sacar siempre buenas notas. Una de mis repelencias es ejercitar la memoria. No apunto ninguna fecha de cumpleaños o efemeride en mi agenda. Me gusta jugar cuando me levanto a "por qué es hoy especial"? cumpleaños y efemérides divierten mis primeros minutos de consciencia: lo dicho, soy un poco repelente :)

Y el 12 de marzo es uno especial.

Lo primero que recuerdo de este día es que fue el día en el que Felipe González convocó el referendum de la OTAN en 1986. Me sorprendió que del "OTAN de entrada NO" con el que se enfrentó a Leopoldo Calvo Sotelo, fuese capaz de darle la vuelta, convencer a casi todo su electorado y arrinconar a la AP de entonces. Eso son habilidades políticas y buen marketing de masas.

Además es el día en el que en 1622 dos de las personas que más admiro subieron a los altares: San Ignacio de Loyola y Santa Teresa de Jesús. Los dos españoles, los dos grandes emprendedores de su tiempo, los dos bajitos y estupendos escritores. Los dos rosas de otoño que despuntaron en su madurez. Una castiza, propia y rebelde. El otro soñador, pijo y aventurero.

Pero la razón más importante por la que el 12 es un día especial es por que murió una persona que me ha ayudado mucho. Juan García-Pérez, extraordinario jesuita, comprometido amigo y luchador hasta el final. El 12 de marzo de 2003 un cáncer de cerebro pudo con él y se fue a descansar con su jefe para siempre. Me acuerdo mucho de él y le sigo admirando en la distancia del tiempo.

Ando preocupado pues he perdido mi pluma. Menos mal que mi amigo Nacho, que ha estado por aquí estos días, me ha presentado a las wonder girls, que me está alegrando los ratos :)

domingo, marzo 01, 2009

y lo hemos conseguido

Estoy la mar de contento. No hay nada como tener un plan y que se cumpla. Compensa las veces que lo tienes y hay que comérselo con patatas.

Una de las razones por la que me ofrecieron mi trabajo en Estados Unidos, era por la diferencia enorme que Google Maps tenía con su competidor más directo, MapQuest. En junio de 2007 MapQuest le sacaba casi el doble de usuarios únicos a Google Maps, con un año casi de crecimiento estancado. No tenía sentido que Google Maps le sacase tanta ventaja a MapQuest. Era cuestión de ponerle la herramienta al usuario delante y dejar que viese la obviedad.

Después de 18 meses lo hemos conseguido. Google Maps ha superado a MapQuest por primera vez. Han sido 18 meses de trabajo duro: intensas campañas online, acuerdos de negocio con empresas importantes y eventos de lanzamiento con gran repercusión local. Uno los últimos fue el lanzamiento de Google Ocean con el que disfruté como un enano.





Es toda una satisfacción cuando analizas un problema, pareces entender las razones, haces un plan, lo vas ajustando según el desarollo de la realidad y al final consigues lo que quieres. No siempre funciona pues la realidad es mucho más compleja de lo que los planes intentan simplicar, pero cuando tienes la suerte de mover las fichas adecuadas en la dirección correcta es un placer.

Si puediera me tomaba unas vacas para celebrarlo.

domingo, febrero 01, 2009

Mayor Bloomberg

La semana pasada estuve en Nueva York. Presentamos junto con el Alcade, el cariñoso Mayor Bloomberg, la nueva oficina de turismo de la cuidad, con la nueva página web. Una estupenda ayuda para todo el que esté pensando en ir a la gran manzana.



La verdad es que el señor alcalde está haciendo todo lo que puede por sacar adelante una cuidad que no había visto tan muerta en mucho tiempo. Las tiendas vacías, los restaurantes sin problemas de reservas, los taxis disponibles y las entradas para los musicales a mitad de precio. Uno sabe que estamos en unos de los peores momentos para la economía americana cuando una de las mayores cadenas de electrodomésticos anuncia sus las rebajas como "liquidación por banca rota"!!!


Con intención de entrar un poco en calor y no ponerme al día de los nuevos estrenos en Broadway, saqué un par de entradas para ver el musical que tantos premios recibió el año pasado, In the Heights. Una mezcla entre Rent y West Side Story, que el tiempo dirá si se convertirá en un clásico. Lo divertido fue que cuando acaba el musical me doy la vuelta y a quién tengo a tres filas detrás??... a Mr. Bloomberg!!! como le había visto por la mañana, se acordaba de mí, hablamos durante unos minutos y me dijo: "siga usted ganando dinero, pagando impuestos y viniendo a los musicales!!". Haré lo que pueda señor alcalde :)


Lo nuevo y lo viejo

Los 25 grados de invierno californiano invitan a montar todo tipo de planes al aire libre. Ayer me cogí la bici, le puse aire a las ruedas y me hice unos 30 kilómetros al sur de San Francisco. Ninguno de mis amigos ciclistas podía apuntarse, por lo que me llevé a mi iPod, que con la nueva función de Genius se está convirtiendo en mi mejor amigo, y me puse a pedalear.

Mientras escuchaba las canciones me entretuve pensando en el curioso equilibrio entre el apetito por lo nuevo y el placer de disfrutar de lo muy conocido. ¿Por qué nos gusta tanto descubrir un cantante nuevo, o estrenar una camisa, o tomarnos una copa un sitio nuevo? Por otro lado hay cosas que las disfrutamos una y otra vez y no nos cansamos de ellas: ¿por qué no me canso de escuchar algunas canciones de Mocedanes o de Bebo y Cigala, por qué hay camisas que no tiro pese a que estén raídas, o restaurantes de los que no me cansaré nunca?

¿Donde está la línea entre el tedio y la costumbre? Pensaba en cuál es el secreto de que algo se convierta en un clásico superando la efimeridad de nuestro capricho. Y no solo pasa con las cosas, pasa con los trabajos y con las personas. Probablemente uno de los secretos de la felicidad es superar los caprichos y acallar los deseos. Hacer que lo que todo lo hacemos y nos rodea sea un clásico que saboreamos sin cansarnos.

Lo cierto es que en esta aventura americana no hago más que descubrir cosas nuevas, como los árboles más grandes del mundo en las Redwoods de la alta California.




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martes, enero 20, 2009

A new Era

Aquí estoy en el restaurante más grande de la sede de Google de California, junto a unas 1.000 personas viendo como Obama jura que hará todo lo que pueda para ser el presidente que los americanos, y el mundo, espera. En el mismo sitio donde Obama estuvo hace justo un año cuando nos visitó en Google y pocos eran los convencidos de que tenía alguna posibilidad de ser Presidente de los Estados Unidos.

Seguimos en una carrera que parece imparable del hombre que ha creado una de las mayores expectativas políticas de la historia que yo he conocido. Pero lo que más me impresiona es la habilidad de este país durante más de 200 años para hacer transiciones pacíficas de poder. Espero que Obama tenga la suerte y la gente que necesita para hacer todo lo que quiere hacer.

domingo, enero 04, 2009

La generosidad

Por fin me he tomado unas vacaciones. Me he venido a Hawaii donde estoy descansando unos días. En estos días de descanso estoy entretenido con unas tarjetas que como en un juego ejercitan la inteligencia del Alma, creadas por Jose María Doria y que me regaló mi amigo Javier Cebrián. Cada tarjeta reflexiona acerca de algún concepto importante. Ayer la tarjeta hablaba de la Abundancia, decía que la auténtica riqueza venía de dar, de ser generoso.

La verdad es que es un poco tópico, y se dice my fácil: no hay mayor riqueza que desprenderse. Pero en realidad es algo muy complicado. Son muchas las prostituciones del concepto: la manipulación y la indulgencia son sus peores enemigos.

Con la apariencia de generosidad se busca la reciprocidad sumisa del otro: si te doy algo que valoras y no esperas, te sentirás en deuda conmigo y tendré tu atención, favor y apoyo. El miedo a peder el regalo te hará dependiente. Aquí la generosidad no es más que un poderoso instrumento de manipulación.

Otras veces con la generosidad acallamos los sentimientos de culpa. Ante errores que nos hacen sentir culpables, damos como forma de pedir perdón y compensar por lo que hayamos podido hacer mal. Aquí no estamos más que comprando nuestro propio perdón.

Gente auténticamente generosa me ha enseñado el verdadero significado de la generosidad: tomar consciencia de lo que se tiene, dar gracias y compartir sin esperar nada a cambio. Lo más importante es no esperar nada a cambio: no compras lealtades, no compras perdones, no esperas nada, solo das. Sabes que estás dando desde la generosidad cuando el desprendimiento acaba en sí mismo.

Por supuesto es mejor ser generoso por manipulación e indulgencia, que no serlo en absoluto. Muchos controlan desde el despotismo y no la manipulación generosa, otros no necesitan del perdón. Pero es importante no confundir las prostituciones de la generosidad con la generosidad misma.

Tomo nota de mis reflexiones e intento aplicarme el cuento. Mientras tanto me he dado generosamente a mí mismo unas clases de surfeo y en ello estoy :)

sábado, diciembre 27, 2008

Una decisión difícil

Acabo de ver una película que me ha hecho pensar. The Duchess, basada en la historia real de Georgiana Spencer, Duquesa de Devonshire. Ambientada en la Inglaterra de finales del XVIII cuenta la complicada vida de una joven de buena familia que casada con un buen partido acaba atrapada en una maraña de sentimientos que le obligan a la renuncia. La historia real de una Madame Bovary.

Son dos las cosas que se han quedado entretenidas en mis pensamientos. Por una parte la evidente complejidad de la vida y por otra el dilema que los compromisos adquiridos nos imponen.

Creo que el secreto de la felicidad de la infancia y la juventud es la simplicidad: los sentimientos son genuinos y los propósitos idealistas. Entendemos la realidad asociada a ideas simples; un amigo es fiel, un maestro admirable y los sueños posibles. Las cosas con simples. El escepticismo se impone cuando las lealtades se traicionan, los admirados acaban en la cárcel y los sueños en pesadillas. La vida fuerza una dura lección de complejidad que puede con el más ingenuo de lo propósitos. La vida en el mejor de los casos es una bonita historia escrita siempre con renglones torcidos.

Por otra parte me ha hecho pensar en los momentos en los que intentamos romper con esa complejidad queriendo volver a empezar. Con frecuencia nos enfrentamos a la complicada decisión de respetar decisiones pasadas o aventurarnos seguir la ilusión de nuevo comienzo. ¿Dónde está el equilibrio entre la honorabilidad de los compromisos adquiridos y la valentía por recuperar la sencillez y empezar de nuevo? ¿Hasta qué punto debemos ser esclavos de las decisiones pasadas condenando el resto de nuestra vida a una mísera existencia? ¿Dónde esté límite entre el respeto a los dictados del corazón y el capricho complaciente de la huida hacia delante?

En estos días me encuentro atrapado en esa complejidad que la vida teje y la tentación por la ligera carga del los nuevos comienzos. Y es que como dicen The Killers somos un poquito espesitos por definición y nos cuesta lanzarnos a la piscina :)